La luz que buscas afuera siempre ardió dentro de ti. Este umbral es una metáfora de tu retorno.
Antes de cruzar, el alma dice su nombre. Tus letras y tu día revelan la casa a la que perteneces.
Sobre tu puerta se ha encendido la luz. Crúzala.
Este umbral es una metáfora de tu retorno. Con este gesto has completado la Escalera del Retorno, y has despertado de la gran mentira.
volver a escuchar la vozNo la abriste por azar. La cruzaste. Ahora es tuya — esta vez de verdad, del mismo hebreo, sin la mano de los hombres.